Qué es el derecho de supresión de datos personales en el RGPD

Uno de los derechos que asiste a los titulares de datos de carácter personal, es el conocido como derecho de supresión. Sin embargo, hemos de distinguir el mismo en sus dos vertientes, esto es: el derecho de supresión en sentido estricto y el conocido como “derecho al olvido”.

1. DERECHO DE SUPRESIÓN EN SENTIDO ESTRICTO

 

1.1 ¿En qué consiste el derecho de supresión?

 

El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) en su artículo 17, bajo el título “Derecho de supresión (<<el derecho al olvido>>)”, regula el derecho que asiste a los titulares de datos de carácter personal consistente en solicitar a los responsables del tratamiento, la supresión de todos aquellos datos de su titularidad y sobre los cuales el Responsable efectúe un tratamiento.

 

A mayor abundamiento, el propio RGPD en su considerando 65, nos explica dicho derecho de supresión con especial hincapié en la figura de los niños:

 

“Los interesados deben tener derecho a que se rectifiquen los datos personales que le conciernen y un «derecho al olvido» si la retención de tales datos infringe el presente Reglamento o el Derecho de la Unión o de los Estados miembros aplicable al responsable del tratamiento. En particular, los interesados deben tener derecho a que sus datos personales se supriman y dejen de tratarse si ya no son necesarios para los fines para los que fueron recogidos o tratados de otro modo, si los interesados han retirado su consentimiento para el tratamiento o se oponen al tratamiento de datos personales que les conciernen, o si el tratamiento de sus datos personales incumple de otro modo el presente Reglamento. Este derecho es pertinente en particular si el interesado dio su consentimiento siendo niño y no se es plenamente consciente de los riesgos que implica el tratamiento, y más tarde quiere suprimir tales datos personales, especialmente en internet. El interesado debe poder ejercer este derecho aunque ya no sea un niño. […]”

En definitiva, hemos de tener en cuenta que para poder ejercer dicho derecho es necesario que se den alguna de las siguientes circunstancias, recogidas todas ellas en el artículo 17:

 

  • Que los datos personales ya no sean necesarios en relación con los fines para los que fueron recogidos o tratados de otro modo.
  • Que el interesado (titular de los datos) retire el consentimiento en que se basa el tratamiento.
  • Que el interesado se oponga al tratamiento y no prevalezcan otros motivos legítimos para el tratamiento.
  • Que los datos personales hayan sido tratados ilícitamente.
  • Que los datos personales deban suprimirse para el cumplimiento de una obligación legal.

 

Derecho de supresión y derecho al olvido

El Derecho a la Supresión consiste en solicitar a los responsables del tratamiento la supresión de los datos del titular.

 

1.2 Excepciones al ejercicio del derecho de supresión

 

El tercer apartado del artículo 17 del RGPD establece una serie de excepciones al ejercicio del derecho de supresión, esto es, situaciones en que el interesado (titular de los datos personales) no podrá ejercer dicho derecho. Concretamente, establece que el interesado no podrá ejercer el derecho de supresión siempre y cuando el tratamiento de sus datos por parte del Responsable sea necesario para:

  • Ejercer el derecho a la libertad de expresión e información.
  • El cumplimiento de una obligación legal que requiera el tratamiento de dichos datos, o para el cumplimiento de una misión realizada en interés público o en el ejercicio de poderes públicos conferidos al Responsable
  • Por razones de interés público en el ámbito de la salud pública.
  • Con fines de archivo en interés público, fines de investigación científica o histórica o fines estadísticos, en la medida en que el ejercicio de dicho derecho pudiera hacer imposible u obstaculizar gravemente el logro de los objetivos de dicho tratamiento.
  • La formulación, el ejercicio o la defensa de reclamaciones.

 

2. EL DERECHO DE SUPRESIÓN ENTENDIDO COMO “DERECHO AL OLVIDO”

 

Antes de la entrada en vigor del RGPD, el denominado “derecho al olvido” fue objeto de reconocimiento jurisprudencial. En este sentido, hemos de destacar la Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de 13 de mayo de 2014 (Asunto C-131/12).

 

La mencionada sentencia establece que el tratamiento de datos que realizan los motores de búsqueda está sometido a las normas de protección de datos de la Unión Europea, así como, que cualquier persona tiene derecho a solicitar, bajo ciertas condiciones, que los enlaces a sus datos personales no figuren en los resultados de búsqueda en Internet.

 

En definitiva, el “Derecho al olvido” es la manifestación del derecho de supresión en sentido estricto, aplicado a los buscadores de Internet (Google, Bing, Yahoo, etc.)

 

Es decir, el derecho que tiene todo interesado (titular de los datos personales) a impedir la difusión de su información personal a través de Internet. Concretamente, y en palabras de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD):

el “Derecho al olvido incluye el derecho a limitar la difusión universal e indiscriminada de datos personales en los buscadores generales cuando la información es obsoleta o ya no tiene relevancia ni interés público, aunque la publicación original sea legítima (en el caso de boletines oficiales o informaciones amparadas por las libertades de expresión o de información).”

 

Llegados a este punto, hemos de diferenciar a los motores de búsqueda de los editores originales toda vez que efectúan tratamientos diferentes y las legitimaciones para dichos tratamientos también son distintas, suponiendo un impacto diferente sobre la privacidad de las personas. En palabras de la AEPD,

“[…] puede suceder, y de hecho sucede con frecuencia, que no proceda conceder el derecho frente al editor y sí frente al motor de búsqueda, ya que la difusión universal que realiza el buscado, sumado a la información adicional que facilita sobre el mismo individuo cuando se busca por su nombre, puede tener un impacto desproporcionado sobre su privacidad.”

 

3. CONCLUSIÓN

 

Tanto los interesados (titulares de datos de carácter personal), como los Responsables del tratamiento, han de ser conscientes de la existencia del derecho de supresión, en sus dos vertientes.

Por ello, desde Grupo Adaptalia le recordamos que nuestra asesoría jurídica en protección de datos puede ayudarte a resolver todas las dudas que le surjan tanto como interesado como Responsable del tratamiento.