Las redes sociales se adaptan, como el resto de compañías, a la nueva legislación europea, pero, aunque clarifican ciertos aspectos, no destierran la confusa letra pequeña

La fecha límite para adaptarse a la nueva regulación europea de privacidad, la General Data Protection Regulation (GDPR) se acerca peligrosamente. El próximo 25 de mayo todas las empresas que trabajen en la Unión Europea deberán tener listos sus nuevos términos y condiciones para que el usuario decida si acepta o no ceder sus datos después de leer con más claridad lo que esas compañías hacen con ellos. Para evitar prisas y fallos de última hora (y apuntarse de paso un tanto), WhatsApp, Instagram y Facebook ya han lanzado sus nuevos acuerdos.

Tras el escándalo de Cambridge Analytica y el debate sobre el uso de los datos personales por parte de las redes sociales, todo apunta a que éstas quieren aprovechar la entrada en vigor de la nueva legislación europea para intentar dar la vuelta a la tortilla y que los usuarios vuelvan a confiar en estas plataformas. Para ello han hecho cambios llamativos y han dado bastante bombo a la actualización, pero tampoco nos libramos esta vez de la confusa letra pequeña y de las explicaciones a medias. El mismo Mark Zuckerberg dijo que ampliaría estas nuevas condiciones a los usuarios de todo el globo y luego se vio que se había dejado fuera a unos 1.500 millones.

Para que tengas aún más claro qué cambia con esta actualización, hemos rescatado los puntos más llamativos de las nuevas condiciones de los tres servicios de Facebook, aunque, como resume el jurista especializado en privacidad y protección de datos Samuel Parra, en conversación con Teknautas, “hay mucho más palabreo, pero yo me he quedado igual que antes”.

WHATSAPP: MUCHOS DETALLES, POCA TRANSPARENCIA

Empecemos por el servicio de mensajería más usado del planeta. En la noche de este miércoles WhatsApp cambiaba en su ‘web’ sus términos y condiciones para adaptarse a la nueva situación, clarificar más la información que daba a sus usuarios y poner nuevos límites de edad a su servicio, entre otras cosas. También informó de que en los próximos días o semanas llegará a tu móvil un aviso para que aceptes, o rechaces, estas condiciones.

Pero lejos de hacer que confíes más en su plataforma, puede que con este nuevo texto haya conseguido un efecto contrario: dar aún más miedo. Ni siquiera el inicio pinta bien, pues incumplen una de las normas básicas del GDPR: que el texto esté traducido al idioma del usuario. “Seguramente lo estén produciendo ahora, porque hasta el 25 de mayo tienen tiempo para correcciones, pero no es una buena forma de empezar”, comenta Parra.

1. Los datos que comparten con Facebook

El primer gran cambio de sus términos es que ya habla con claridad de la información que comparte con sus compañeros de la ‘familia Facebook’. Hablan, sin esconderse bajo términos generalistas (como hacían antes), de que a partir de ya toda esta información también está en posesión de Facebook:

  • Identificador del móvil.
  • Versión del sistema operativo.
  • Versión de la aplicación.
  • Información de la plataforma.
  • Código del país de uso.
  • Red a la que nos conectamos…
  • Última vez que usamos WhatsApp
  • Fecha de registro en el servicio
  • Tipo de uso de la ‘app’
  • Frecuencia de uso de la aplicación…

Desde la compañía se deja claro que nadie almacena ni usa tus mensajes y que en ningún momento hacen llegar información a Facebook para mejorar “tu experiencia con el producto y la publicidad” aunque, como comenta Samuel Parra, la transparencia en todo el texto es muy relativa.

“Hay puntos como el apartado de las ‘cookies’ que están detallados al milímetro, o el punto en que te explican cómo borrar tu cuenta, pero hay otros, como el de las bases legales para procesar tu información, que tienen, además de textos que no se entienden, enlaces falsos”, comenta el abogado murciano.

El último punto que aparece en la imagen tiene un enlace que no te lleva a ningún lado
          El último punto que aparece en la imagen tiene un enlace que no te lleva a ningún lado

2. La edad mínima

Otro de los puntos importantes a la par que confusos de la actualización está en la edad mínima para usar WhatsApp. Al igual que Facebook, ellos también han anunciado una medida estricta sobre los menores de 16 años y, siguiendo a sus compañía matriz, tampoco explican exactamente cómo se asegurarán de que se cumple la restricción.

En teoría, desde WhatsApp se dice que ningún menor de 16 años podrá utilizar el servicio sin la autorización de un adulto, pero en ninguna parte se establece cómo se limitará este acceso o cómo confirmarán que el progenitor o tutor ha dado permiso al adolescente para utilizar esta ‘app’.

“Es un buen ejemplo para ver cómo están funcionando la mayoría de las compañías a la hora de adaptarse a la GDPR. Cumplen con las formalidades que les obliga la nueva ley, pero en realidad los cambios son muy superficiales. Aquí, por ejemplo, deberían hacer cosas como pedir el DNI para saber si esa persona es menor, pero no lo harán porque perderían miles de usuarios”, explica Parra.

3. La trampa de los terceros y la descarga de datos

De lo que nada se menciona en la actualización es de cómo se usarán tus datos en relación con empresas ajenas a la ‘familia Facebook’. Un apartado que desde hace tiempo WhatsApp evita con una frase muy ambigua y que de momento ha preferido no tocar. “WhatsApp puede transferir datos dentro de la familia de empresas de Facebook a terceros, incluidos los proveedores de servicios y otros socios”.

Además, para darte más control sobre tus datos, la compañía ha anunciado que en breve tendrás un espacio desde el cual podrás descargar toda la información que la aplicación tiene almacenada sobre ti. ¿El problema? Que no pone una fecha para el lanzamiento de esta opción y lo más seguro es que tengas que aceptar los nuevos términos antes de poder ver este documento que podría hacer cambiar tu parecer sobre la plataforma.

INSTAGRAM: ACEPTA O MÁRCHATE

La actualización de los términos por parte de Instagram puede describirse casi como algo histórico. La plataforma llevaba desde 2013, justo cuando la compró Facebook, sin refrescar estas condiciones de uso, por lo que te puedes hacer una idea de la importancia del cambio llevado a cabo estos días.

Entre las nuevas cláusulas que ya están llegando a usuarios de todo el mundo, sorprenden algunos puntos como las continuas referencias hacia Facebook, el reconocimiento del almacenamiento continuo de datos o las pocas opciones que te dan para evitar que guarden esa información.

1. Registran hasta cómo tocas la pantalla

Uno de los puntos llamativos de estas nuevas condiciones son las confesiones por parte de la aplicación de que registran hasta cómo te mueves por la ‘app’. La razón que dan para guardar estos datos (la ley obliga a justificar este almacenamiento) es que lo hacen para evitar los ‘bots’ y los fraudes, pero en realidad es una información muy valiosa para mejorar sus servicios.

2. ¿Qué pasa con las ‘stories’?

Si algo ha cambiado Instagram desde 2013 ha sido la explosión de los Instagram Stories. En los términos que existían hasta hace un par de días no aparecían por ninguna parte, pero en estas nuevas condiciones ya están presentes, aunque se nombran muy, muy, poco para la importancia que tienen. En el apartado de la Política de datos solo están mencionados en un punto y casi de pasada. En las Condiciones de Uso ni siquiera aparecen.

¿El motivo? No está claro, pero lo cierto es que da la sensación que en este caso se toman muy a la ligera el principio de transparencia que rige en el GDPR. Según fuentes jurídicas consultadas, deberían explicar con más detalle qué hacen y cómo almacenan los datos que adquieren de un apartado tan importante de la ‘app’.

El único apartado donde aparece la palabra 'Instagram Stories'
         
               El único apartado donde aparece la palabra ‘Instagram Stories’

3. Acepta o márchate

Por último, cabe desatacar en esta actualización las pocas opciones que te da la red para editar o cambiar tu cesión de datos a la ‘app’. Al contrario que Facebook, y eso que la red matriz tampoco es muy flexible, en el aviso que te mandan para aceptar las condiciones no te dan ninguna posibilidad de administrar la información que das gratuitamente a esta plataforma. Es decir, o aceptas las condiciones o cierras tu cuenta. No hay más.

FACEBOOK: LAVADO DE CARA

No podía faltar un pequeño espacio para Facebook. Aunque lleva más días con el nuevo acuerdo publicado, no está de más recordar los cambios y la letra pequeña escondida por el equipo de Mark Zuckerberg. En este caso, abogados como el balear Jorge Morell ya han investigado a fondo la actualización y han dejado buenos análisis en las redes sociales al respecto. Al igual que sus compañeros de grupo, se queda en algo bastante superficial.

1. Guiados hacia el ‘aceptar y continuar’

Lo primero que llama la atención al ver la actualización es que todo está preparado para que pulses en ‘aceptar y continuar’ sin replantearte nada más. Los apartados en los que, por lo menos aquí sí, te dan las opciones para editar la cesión de datos, se quedan al final del texto y en espacios muy pequeños que casi son indetectables. El objetivo está claro: que aceptes todo sin darle muchas vueltas al asunto.

 2. Siguen los negocios extraños con terceros

En las nuevas condiciones te dan la opción de elegir que no se use la información recopilada por Facebook a través de terceros (páginas que tienen en su ‘web’ herramientas de la compañía como el botón de ‘like’) para mandarte anuncios personalizados, pero no puedes evitar que esa información se almacene. Después del escándalo del último mes, sigue llamando la atención que Facebook no apueste por este tipo de políticas.

 

3. Trampa en el reconocimiento facial

Para acabar este análisis dejamos un punto que muestra muy bien lo que subyace en estas actualizaciones. Una de las grandes apuestas de Facebook para este nuevo acuerdo es que vuelva el reconocimiento facial que tumbó la Unión Europea en 2013. Hasta ahí todo correcto. El problema viene después, en el truco que existe tras el botón de continuar en el que te explican todo sobre esta nueva herramienta. En principio está desactivada, pero si aceptas, como recuerda Morell en Twitter, directamente la opción se activa, sin avisarte de nada.

Ver imagen en Twitter

Jorge Morell Ramos@Jorge_Morell
 3) El reconocimiento facial por defecto está desactivado pero al “Aceptar y continuar” en realidad lo activas 🤨 Y molaría que fuera más granular lo que quiero o no, ya que hay usos que me interesan y otros para nada, pero lo ponen en plan “Lo tomas o lo dejas”

Ver los otros Tweets de Jorge Morell Ramos

Cambios, sí, algo más de claridad, también, pero todo apunta a que la GDPR no conseguirá que las redes de Zuck cambien sus fundamentos.

Fuente: elconfidencial.com