✔ Los delitos fiscales se encuentran regulados en los artículos 305 y siguientes del Código Penal, que castigan a quien, por acción u omisión, defraude a la Hacienda Pública estatal, autonómica, foral o local, eludiendo el pago de tributos, cantidades retenidas o que se hubieran debido retener o ingresos a cuenta, obteniendo indebidamente devoluciones o disfrutando beneficios fiscales de la misma forma, siempre que la cuantía de la cuota defraudada, el importe no ingresado de las retenciones o ingresos a cuenta o de las devoluciones o beneficios fiscales indebidamente obtenidos o disfrutados exceda de ciento veinte mil euros.

Las personas jurídicas, derivado de la reforma por la que se les atribuyó responsabilidad penal en el año 2010, pueden ser sujetos activos de este delito, siendo este tipo delictivo uno de los que más responsabilidad supone para las empresas.

Para evitar esto y mejorar su estructura fiscal, es conveniente implantar en las entidades mecanismos de tax Compliance, una modalidad dentro de la cultura de cumplimiento normativo dedicada especialmente a prevenir y controlar los riesgos derivados de un ilícito fiscal.

El tax compliance debe ir destinado, como decimos, a paliar los riesgos que puedan darse en el caso de que dentro de la empresa se cometa un delito fiscal, pero no debe quedarse ahí, sino que su implantación debe ir destinada a evitar, además, todo tipo de infracciones tributarias y debe servir para fomentar el cumplimiento voluntario de las obligaciones con la Hacienda Pública, de cualquier clase que sean.

Por tanto, la inclusión del tax compliance en las empresas debe formar parte de su cultura de ética y cumplimiento, recogiéndose como un principio de actuación en los códigos éticos o de buen gobierno que rigen su funcionamiento, haciendo especial hincapié en los valores de cooperación con la Administración Pública y de transparencia.

Como se ha dicho, la cooperación y la transparencia en las relaciones entre la Administración Tributaria y las empresas son valores fundamentales que cualquier entidad debe recoger.  La existencia de ambos determina la responsabilidad que asumen los directivos y demás cargos de una empresa en el conocimiento de las obligaciones tributarias de la misma.  Además, estos principios sirven como piedra angular en la implantación de las políticas y controles que conlleva la introducción del tax compliance.

De este modo, la cooperación da lugar a una nueva forma de relacionarse con la Administración Pública, en la que la empresa contribuyente pasa a ser colaboradora, dejando patente su ánimo de cumplir y sus buenas prácticas para el caso de que se de una situación delictiva dentro de la misma, pues la implantación de sistemas de cumplimiento normativo y, dentro de ellos la asunción de los principios y valores que les acompañan, sirven como garantía de honestidad y transparencia, no solo frente a la Administración Pública, sino también frente al mercado en general.

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Consultoría Compliance Penal

Implantar un sistema de Compliance supone los siguientes beneficios:

Reducción de las posibles sanciones por incumplimiento legal.

Aumento de la reputación de la compañía.

Mejora el funcionamiento interno y las relaciones laborales.

Optimiza las posibilidades del negocio.

Estructura la empresa bajo un modelo eficiente.

La importancia de adoptar medidas de cumplimiento normativo

El Código Penal contempla una serie de mecanismos para evitar la responsabilidad penal de las personas jurídicas desde la reforma operada en el año 2015, mediante la adopción de los denominados programas de cumplimiento.  En el presente caso, debido a que se viene hablando de delitos fiscales, estos mecanismos se centran en el antes mencionado tax compliance, que es un conjunto de medidas, políticas y valores destinados a evitar la responsabilidad penal de la empresa en el ámbito fiscal.

La presencia de un programa de cumplimiento que comprenda todas las áreas de actividad de la empresa y toda la legislación tributaria aplicable, estableciendo los protocolos de actuación necesarios y la determinación de las personas responsables para el caso de que las medidas no sean eficaces es, por tanto, una parte esencial de cualquier programa de Compliance de una empresa, y servirá para dar cumplimiento a lo establecido en el articulo 31 bis del Código Penal atenuando, o incluso eximiendo de responsabilidad penal a la persona jurídica, por hechos cometidos por integrantes de su organización, ya que con su adopción el legislador entiende que la entidad puso todos los medios que tenía a su alcance para evitar un resultado delictivo.

Conclusiones

La implantación de un programa de cumplimiento en las empresas que alcance los diversos ámbitos de actuación de la misma es fundamental para demostrar al mercado y a los consumidores su compromiso con la ética y las buenas prácticas, especialmente cuando hablamos de tipos delictivos que se dan de manera relativamente frecuente y que acarrean problemas penales importantes para las compañías, como es el caso del delito fiscal.

⚖️ Estimado lector, si tiene alguna duda relacionada con la normativa «Compliance», no dude en ponerse en contacto con nosotros utilizando nuestro formulario corporativo.

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